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"Un Cuento de Dos Valles" pinta un
cuadro serio para el Valle de San Joaquín con la característica
de mayor separación económica entre los adinerados
y los pobres y el crecimiento poco a poco de una clase media latina.
Es un cuadro deprimente con alto índice de desempleo, actividad
de pandillas, y fuga de los blancos de las áreas urbanas.
"Como trasfondo de todas las complicaciones
tales yace la tradición auto-perpetuante de racismo que viene
operando en el valle. Al parecer de muchos—y he aquí
es la semilla de la tragedia—la falta de oportunidad ha resultado
en que a los que consigan mejorarse economicamente se les mire con
desconfianza, asociando el éxito con el rechazo de la herencia
cultural de uno. Por lo tanto, la pobreza y la ignorancia se perpetuan."
—Gerald
Haslam, “Bronceando el Valle (Bronzing the Valley)”
en La otra California (The Other California)
DÍA DE GRADUACIÓN, 2025
Rafael Hernández gozaba de todos
los credenciales que le hacía falta para hablar de los latinos
de poca educación que se enfrentaban con “la división
digital” que mantiene las frutas de la tecnología fuera
del alcance de tantos. Nacido en México, educado en Berkeley
y después en UC Davis, era muy natural que se le haya escogido
a él, un agricultor exitoso de 66 años de edad, para
que pronuncie el Discurso de Graduación a la clase de los
que se graduaban de UC Merced en 2025.
Cuando se acercó al micrófono en
la plataforma de donde se veía el Lago Yosemite, estudió
a los jóvenes que pertenecían a la Clase de 2025.
Seguían entrando al estadio los padres y parientes debido
a la congestión de tráfico que había venido
a ser muy común en toda la región. (Era muy fácil
de reconocer que durante los últimos 15 años los oficiales
elegidos y los de planificación habían luchado inutilmente
para construir las carreteras que hacía falta.)
La clase de este año, al igual que la del
año anterior, era mayormente de ascendencia latina. La población
anglo ya se había acostumbrado a que se pertenecieran a la
minoría.
“Felicitaciones, Clase de 2025. Han llegado
lejos de donde comenzaron. Ustedes y sus padres tienen el derecho
de ser orgullosos. Aunque reconozco que hoy es un día de
celebración, tengo que comenzar diciendo que me pesa la conciencia
tener que reconocer que cuando miré a sus caras tan sonrientes
mientras el Canciller Woodall pronunciaba sus gratas frases de introducción,
me di cuenta de que los de ustedes que están aquí
ahora son las excepciones y que falta mucho para que nuestra comunidad
llegue al fin de su larga jornada. Ahora, les advierto desde ya
que es posible que les pise los pies de algunos de usted con las
palabras que voy a decir. Pero no puedo en buena fe dejar de decirlas.
"Claro que las buenas nuevas, la nueva maravillosa,
es que una vez más en este día se está cumpliendo
el gran sueño americano de la educación. Han trabajado
arduamente y merecen lo que recibirán. Su aventura apenas
comienza. Yo sé que hablo en representación de todos
al decir a todos los alumnos que están sentados aquí
y los padres y abuelos que han hecho sacrificios para que todo esto
resulte posible que les rendimos honor y les ofrecemos las más
sinceras felicitaciones.
"Pero amigos míos, al salir de los
portales de esta universidad excelente esta tarde, dense cuenta
de que entran en un Valle donde hay muchos que sufren de la necesidad,
ganan muy poco, y luchan hasta para poder respirar.
"Amigos, padres, egresados, distinguidos graduados
de la clase de 2025, tengo una pregunta seria--¿dónde
se encuentra nuestro error?
REMORDIMIENTO
"¿Había otro rumbo por el cual
podíamos haber caminado al comenzar el nuevo siglo? ¿Hay
algún escape de la sociedad de dos niveles que tenemos aquí
en el Valle de San Joaquín? Consideremos por un momento nuestra
historia reciente para ver si se puede aprender algo a base de lo
que hemos experimentado.
“Ahora, la mayoría de ustedes son
demasiado jóvenes para poder recordar con qué emoción
se recibió las nuevas de que Hewlett-Packard anunciara la
abertura una planta en el cercano pueblo de Los Baños. Centenares
de personas hicieron cola para procurar conseguir los nuevos puestos,
pero muy pocos conseguimos empleo. No, el trabajo lo consiguieron
los que tenían títulos universitarios, y en aquel
entonces la verdad es que muy pocos eran los que siquiera asistían
a la educación superior.
“Muchas veces nos parecía que terminar
la secundaria era todo lo que se necesitaba para conseguir empleo.
¿A quién le hace falta un título universitario
para limpiar las casas o cocinar las hamburguesas o cosechar el
algodón o los duraznos?
“Entonces comenzó la desaparición
de algunos de los trabajos agrícolas. La alta tecnología
llegó a la agricultura con la invención del cosechador
automatizado de frezas y otras máquinas que a personas les
cuestan los trabajos. Hasta el año 2010, el índice
de desempleo en el Valle de San Joaquín llegó al 28
por ciento, mientras en el resto del país se gozaba de una
economía robusta y la economía de alta tecnología
del valle comenzaba a cobrar cuerpo.
“El negocio agrícola se volvió
más mecanizado. Con la aplicación de la biotecnología
y nuevas técnicas de agricultura, hacía falta que
todos los agricultores tuvieran títulos universitarios. Hasta
el año 2010, muchos de los trabajos que los habían
hecho los obreros migrantes habían sido exportados de nuevo
a México, así que los que habían venido al
norte para conseguir trabajo, traído sus familias, y trasplantado
sus vidas aquí en California no tenían casas en México
a las cuales volver, ni trabajo aquí en California.
MUROS Y EXCLUSIÓN
“Fue entonces que las comunidades con portones
comenzaron a erigir más altos sus muros. En una serie de
artículos en el Merced Sun-Star en el año 2011, fue
anunciado que se había producido una división entre
“Los dos Valles”. Publicaron las estadísticas—las
notas bajas de los latinos en las escuelas públicas y los
resultados excelentes en los exámenes SAT de los que se graduaban
de las escuelas mayormente particulares; la inmensa diferencia en
ganancia entre los diferentes grupos étnicos. Dicha serie
de artículos debía haber sido lo suficiente para generar
la fuerza política para que se hiciera algo para resolver
el problema, pero como siempre, no se hizo nada.
“A través de la siguiente década,
los blancos y ricos se enriquecían, los pobres y pardos se
empobrecían. ¿Por qué? ¿A qué
se debía que nos dificultara tanto a muchos de nosotros subir
en la tranvía de la oportunidad económica aquí
en California? ¿Se debe al racismo? ¿Fue a propósito
la exclusión? ¿Se debía a la cultura latina
que ponía menos énfasis obre la educación que
las culturas europeas o las asiáticas?
"Yo me encuentro con demasiados latinos con
buenas educaciones—hasta tan sobre-educados como yo—para
poder aceptar la proposición de que nuestra cultura ponga
límites a nuestro rendimiento académico. ¿Se
debía a la naturaleza de la nueva tecnología, la cual
exigía más educación que la exigía la
tecnología industrial? O ¿fue todo lo antedicho?
¿TECNOLOGÍA PARA TODOS?
“Uno de mis profesores, Manuel Castells,
solía hablar de los ‘hoyos negros del capitalismo de
información’. Así describía él
la nueva pobreza que brota tanto en el mundo desarrollado como en
el mundo bajo desarrollo.
"La tecnología de la información
servía para levantar a los ricos a una mayor riqueza, pero
a diferencia de la tecnología industrial, los trabajos que
emplean la tecnología de información requieren mucho
más que una educación secundaria. Cuando se habían
perdido el tren de la tecnología de la información,
los pobres y los faltos de educación se hundieron aún
más en una pobreza por comparación que era peor que
lo que habían sufrido antes de que se introdujera la tecnología
de la información.
“Su argumento era bastante sencillo: La tecnología
industrial era una marea que levantaba todos los barcos por igual.
Henry Ford dio trabajo a muchos inmigrantes que apenas sabían
el inglés. Con sólo una educación segundaria,
podían trabajar en la línea de ensamblaje y ganarse
un salario bastante bueno, lo suficiente para criar una familia
y comprarse una casa en Flint o Dearborn o Detroit. No fue así
para los inmigrantes mexicanos que vinieron al Valle de San Joaquín.
"Una educación secundaria no resultó
lo suficiente para conseguir acceso a ser contado entre los favorecidos
que sabían manejar la información, así que
la mayoría de los inmigrantes mexicanos tuvieron que aceptar
los trabajos de servicio que pagaban poco o los trabajos en el campo
que pagaban mucho menos que los trabajos industriales en las líneas
de ensamblaje, la mayoría de los cuales ya habían
sido trasladados al exterior. Y cada vez que uno o dos americanos
mexicanos subían la escalera para unirse a los que sabían
procesar la información, cinco o diez más inmigrantes
cruzaban la frontera para tomar sus lugares al pie le la pirámide.
“Necesitamos saber si Castells tenía
razón, porque aún no se ha terminado el cuento. Nos
encontramos ahora en una sociedad que está profundamente
dividida. Nadie sabe mejor que ustedes, que se están graduando
de la universidad, lo difícil que es mantener un pie en cada
uno de los dos valles. Muchos de ustedes ven a sus padres y sus
tíos y sus primos hermanos vivir en el barrio y trabajar
trabajos que pagan muy poco. En cambio, ven a sus compañeros
de estudio que son blancos jugar al tenis e irse de viaje a otras
partes para esquiar en las Sierras los fines de semana. Y permítanme
decir, ¡es muy natural que ellos quieran divertirse!
LOS DOS VALLES
“Pero también comprenden cómo
se sienten los muchachos en las pandillas que pintan sus iniciales
en los altos portones de dichas comunidades encerradas detrás
de muros. ¿Qué esperanza hay para ellos en una sociedad
que parece querer negarles toda oportunidad de llegar a escaparse
del barrio?
“Sin embargo, ustedes están cruzando
la gran división. Ustedes de origen latino que están
recibiendo sus títulos superiores y de licenciatura son nuestra
mejor esperanza para sanar las heridas que sufre nuestra sociedad,
ustedes y sus compañeros de clase de otras razas y otros
colores que a ustedes los conocen.
“Se nos presenta un gran desafío y
una gran oportunidad aquí en el Valle. California se está
acercando a convertirse en el primer estado con una mayoría
de población latina. Elegiremos más latinos al Congreso.
Cambiaremos el parecer de la política electoral de los Estados
Unidos.
“Necesitamos enfrentarnos a las responsabilidades
de las que seremos revestidos debido a la fuerza de nuestros números.
A no ser así, nos quedaremos, en efecto, una clase de sustrato
de rústicos sin educación y sin empleo. Es verdad
que muchos de los padres de ustedes asistieron a la universidad.
Sí, se está comenzando a ver una clase media latina
en California. Pero ustedes saben igual que yo que las divisiones
de clase en California van intimamente conectadas con la raza y
el racismo, tanto entre los anglos y los latinos y entre los latinos
de clase media y otros nuevos inmigrantes.
“Estas son palabras duras. Pero los tiempos
son difíciles. Ustedes saben de la fuga de los blancos y
los de habilidad de Fresno y Bakersfield. Saben de las luchas activas
entre las pandillas y la policía. Saben acerca de las bandas
errantes de los desempleados y el miedo creciente entre los que
viven en la costa de California, que ya no quieren arriesgarse a
viajar en la “jungla” de nuestro Valle.
"No podemos permitir que esta división
entre los Dos Valles continúe. Tenemos que encontrar maneras
de sanar las divisiones y crecer una sociedad civil que una lo blanco
y lo negro, los ricos y los pobres en una manera que reduzca la
distancia que nos divide.
“Bueno, Clase de 2025, temo que esto ha sido
un discurso sombrío. Pero como algunos de ustedes saben,
al igual que las temporadas, la vida brota siempre nueva. Y al mirar
sus rostros jóvenes y hermosos que se me presentan aquí
en este día, hablo en representación de muchos de
mi generación que tenemos la esperanza de que nos espera
una temporada de renovación para el Valle. Ustedes son nuestra
última y mejor esperanza. Les deseo lo mejor”.
"Lo triste es que ultimamente, parece
estarse presentando una nueva clase social—los móviles
para abajo. Muchos que se han esforzado a ganarse un lugar entre
la clase trabajadora o la clase media se encuentran hundiendo hacia
la condición de la cual salieron—perdiendo sus casas,
perdiendo sus trabajos, hasta perdiendo su respeto propio. Son víctimas
tanto de la historia social y económica del Valle como de
los eventos contemporáneos, como a la vez víctimas
de la lucha ardua por ganar la poca riqueza que queda después
que los economicamente favorecidos ya se han llevado las tajas mejores
de la torta."
—Gerald Haslam, “Other
Californians (Otros californios)” en The Other California
(La otra California), 1994
La
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